lunes, 8 de noviembre de 2010

Incubando


La vida te da golpes golpes te da la vida. Al cuerno con las pérdidas positivas. Lo siento A., pero estos días no voy a apoyar tus teorías acerca de la pérdida de principios y de la aceptación con el tiempo del perder. No quiero volver a perder nada en la vida. ¿Objetivo, quizás?. Más bien, ingenuidad. Seguramente, termine por saltar del carro de los que quieren evitar lo inevitable.

 "Sin objetivos ya pueden ustedes retirarse de la vida, señores!", un DirCom me dixit.

Mientras incubo mi primer resfriado de la temporada e intento consolarme llenando mi cama con mantas y cojines, procuro transformar el ritmo frenético de la semana en energía, para que nada se pierda y todo se transforme. 
De mi fiebre hago calor, el calor se transforma en movimiento, éste en gotas de sudor, que terminan en agua, vapor y viento. 
Pese a la voz ronca que estos días me persigue, no hago otra cosa que cantar clásicos como el de Daryl Hall & John Oates (sí, he vuelto a vuelto a ver la película -quereser obligatorio cuando uno está en cama- y es senzillamente genial...). Quien pudiera levantarse cada día cual vencedor de una batalla. Sólo sé que mañana, cuando me despierte, mi gripe va a seguir dándome guerra.


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